Si viajas avanzas, si no viajas te estancas.

3 lagos maravillosos

Cuando llega el verano la mayoría de la gente busca sol y playa. Pero hay otras alternativas muy interesantes que deberíamos tener muy en cuenta, sobre todo porque en España tenemos la suerte de tener un sistema geográfico muy diverso. Es por ello que hoy visitamos 3 lagos: Covadonga, Sanabria, y Bañolas.

Lo primero de todo es aprender la diferencia entre embalse, lago, laguna y pantano. Los lagos son acumulaciones de agua depositadas en depresiones del terreno. En su mayoría son de agua dulce pero también los podemos encontrar de agua salada como por ejemplo el mar muerto. La diferencia principal con las lagunas es que en los lagos desembocan ríos o estos se originan allí y las lagunas son principalmente agua estancada y con una profundidad y tamaño menores, aunque no siempre se cumple esta regla.

Por otra parte, los embalses también son acumulaciones de agua pero por circunstancias como derrumbes del terreno o construcciones hechas por el hombre para el mejor aprovechamiento del agua.

Los pantanos también son acumulaciones de agua más o menos estancada, poco profundos y con un fondo cenagoso y suelen contener gran vegetación.

Lagos de Covadonga

Probablemente son los más famosos de toda la Península Ibérica. Pertenecen al Parque Natural de los Picos de Europa, situados en la Cordillera Cantábrica su ubicación colinda en 3 comunidades como son la de Cantabria, Asturias y Castilla y León. Están formados por 3 lagos de origen glacial el Enol, el Ercina y el Bricial.

El Enol es el más grande de los 3 con una profundidad de unos 23 metros y 750 metros de longitud como máximo.

El Ercina sólo tiene 3 metros de profundidad y el Bricial es un lago que únicamente se puede contemplar de forma periódica ya que sólo tiene agua durante el deshielo.

En este parque natural se pueden practicar innumerables deportes como senderismo, barranquismo, escalada, el descenso del Sella con canoa, rutas en quad, etc. Ideal para los amantes de los deportes extremos.

 

Lago de Sanabria

El lago de Sanabria está constituido por un parque natural situado en la provincia de Zamora, Castilla y León. Sus 3 km de longitud y 53 metros de profundidad lo convierten en el lago natural más grande de la Península Ibérica.

Tiene 3 afluentes, el río Tera, el río Cárdena y el río Segundera. En todo su territorio podremos disfrutar de varias playas de arena, con lo que el baño está garantizado.

Además, es un lugar donde continuamente se están llevando a cabo actividades culturales como conciertos, teatro, conferencias o exposiciones, actividades deportivas como regatas, rafting, senderismo o motos acuáticas y el cada vez más exitoso Micoturismo, una actividad social en la que la gente se dirige hacia los bosques con la intención de buscar y recolectar hongos aptos para el consumo humano.

 

Lago de Bañolas

Forma un parque natural siendo el lago más grande de Cataluña situado en la provincia de Gerona. Tiene una peculiar forma de 8 y su ubicación es envidiable ya que está en una zona donde tienes muy cerca la montaña y también la playa.

Si el Lago Ness tiene su propia historia con el monstruo Nessie, el lago de Bañolas también tiene su propia leyenda. Se dice que un dragón llamado Draga se paseaba por las orillas del lago Bañolas y que tenía un aliento que olía tan mal que contaminaba a todo aquello a que escupía.

Las tropas de Carlomagno intentaron atrapar a la criatura, pero fue imposible. Fue un franciascano de nombre Mer quien calmó a la bestia y la retornó al lago.

Aunque es una leyenda, los vecinos de Bañolas han asegurado ver al dragón por los alrededores del lago. Según cuentan se han producido diversos avistamientos desde finales del S.XIX.

Hay muchas actividades que se pueden desarrollar por esta zona como visitar los importantes yacimientos prehistóricos del Parque Neolítico de la Draga, el Museo Darder de Historia Natural y el Museo de Arqueología.

También es posible practicar deportes como el remo, piragüismo, natación, ciclismo y triatlón.

Madrid, su centro y alrededores

Después de escribir mi post introductorio y entrando ya en materia, he decidido que mi siguiente post hable de Madrid. ¿Por qué Madrid? Simplemente porque es de la ciudad de donde soy y, además, es una de las ciudades españolas que más cultura respira por sus calles.

Para visitar Madrid vamos a partir desde el mismísimo centro de España, el kilómetro cero, situado en la Puerta del Sol. Aquí nos encontraremos con la sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid o como se le debe llamar La Casa de Correos. Es un edificio de finales del S.XVIII y gracias a su campanario, es donde cada 31 de diciembre se reúnen los madrileños para despedir el año.

Si seguimos un poco hacia delante veremos el nuevo intercambiador de metro, que destaca bastante y rompe con la estética de la plaza, y nos toparemos con el símbolo más fotografiado de Madrid, la estatua del Oso y el Madroño, que representa los símbolos heráldicos de Madrid y es emblema de la ciudad.

Justo enfrente de la estatua podremos pasear por una de las calles más famosas de Madrid, la calle Preciados donde se concentran multitud de tiendas. Además, si la atravesamos acabaremos en la plaza de Callao  y nos encontraremos en una de las avenidas más conocidas de Madrid, Gran vía.

En Gran vía podremos hacer prácticamente de todo, ya que está llena de tiendas, cines, teatros y edificios famosos entre los que destacan el edificio de Telefónica que fue el primer rascacielos de Europa, el edificio Capitol, el Palacio de la Prensa, el Metrópolis, el edificio Grassy, el edificio Madrid-París y la Torre de Madrid.

Una vez ya hemos recorrido la Gran vía nos deberemos parar frente al edificio de Telefónica ya que al lado se encuentra la calle de Fuencarral. Casi al final de esta calle está el clásico mercado de Fuencarral, donde encontrarás ropa y complementos de muy diversos estilos. En este punto nos encontramos en el barrio de Chueca, el barrio gay por excelencia de Madrid.  Un barrio más o menos tranquilo por la mañana, llenísimo de gente por la tarde (como todo el centro de Madrid) e ideal para tomar unas copas por la noche.

Cerca de este barrio está el Círculo de Bellas Artes donde a lo largo del año se realizan multitud de conferencias, exposiciones,  talleres, conciertos, seminarios, etc. Si tomamos la calle de Alcalá, justo enfrente nos encontraremos con una de las fuentes más conocidas de España, la fuente de Cibeles, donde el Real Madrid de fútbol celebra sus títulos. Algo más recto está la famosísima Puerta de Alcalá, una de las 5 antiguas puertas que daban acceso a Madrid.

El parque del Retiro se sitúa a escasos metros de la Puerta de Alcalá. Con una extensión de 118 hectáreas, el origen de este parque data de 1630. Por aquel entonces el Conde-Duque de Olivares, Don Gaspar de Guzmán, se lo regaló al rey Felipe IV. Es aquí donde se encuentra la única escultura que homenajea al ángel caído de todo el mundo. Imprescindible visitar el Palacio de Cristal y el Jardín Botánico.

Si salimos por la calle de Alfonso XII nos toparemos con el Casón del Buen Retiro. Por esta calle daremos con la estación de Atocha. Si te gusta el típico bocadillo de calamares, frente la estación está el bar Brillante famoso por dicho bocata.

En toda esta zona hay 4 museos que merecen la pena ser visitados: el Centro de Arte Reina Sofía en la calle Sta. Isabel, el Caixa Fórum, El Museo del Prado y el Thyssen-Bornemisza, todos ellos situados en el Paseo del Prado.

En este paseo están situados la ya mencionada fuente de Cibeles y al otro lado está la fuente de Neptuno donde el Atlético de Madrid celebra sus títulos. Si la pasamos subiremos por la calle Carrera de San Jerónimo y daremos con la Plaza de las Cortes donde se encuentra el lujoso hotel Palace y el Congreso de los Diputados. Siguiendo esa misma calle llegaremos otra vez a la Puerta del Sol.

Aparte de visitar el barrio de Chueca, las otras zonas y barrios imprescindibles son los de La Latina, Tirso de Molina, Embajadores y Lavapiés. Todos ellos pertenecen al casco antiguo de Madrid y están juntos. Son barrios ideales para tomarse unas cañitas por la tarde, perderse entre sus centenares de callejuelas que respiran un ambiente multicultural y, si hay posibilidad, acudir a alguna obra, exposición o espectáculo en el Teatro la Latina, Teatro Valle-Inclán, Teatro Circo Price o la Casa Encendida.

SI quieres disfrutar de unas buenas vistas de estos barrios, te aconsejo que subas a la terraza sobre la biblioteca de las Escuelas Pías de Lavapiés, el Gaudeamus Café, donde también hacen espectáculos. En este mismo barrio también se encuentra el teatro-bar La Escalera de Jacob donde se llevan a cabo representaciones alternativas que valen mucho la pena.

Todavía no hemos visitado la Plaza Mayor de Madrid. Ahora es el momento. Está situada muy cerca de La Puerta del Sol y el barrio de la Latina. Sus orígenes se remontan al S. XVI y su finalización a 1619 llevada a cabo por Juan Gómez de Mora y encargada por Felipe III. Esta plaza ha sufrido 3 devastadores incendios. En medio de ella está la estatua de Felipe III subido a lomos de su caballo. También destaca la casa de la Panadería.

Si ya vas teniendo hambre, justo por una de las salidas de la plaza está el Mercado de San Miguel. Un lugar donde puedes encontrar los mejores productos gastronómicos y, además, puedes tomar algo en sus múltiples comercios y bares.

Desde que hemos atravesado la Plaza Mayor, la Latina y sus barrios colindantes nos encontramos en lo que se denomina el Madrid de los Austria. Se le llama así porque es el nombre dado a Madrid bajo el reinado de los Habsburgo iniciado por Carlos I.

Siguiendo por este recorrido del Madrid de los Austria, ahora nos dirigimos a la plaza de Ópera donde tiene ubicación uno de los teatros más importantes de nuestra historia, el Teatro Real de Madrid. Después de contemplar su arquitectura continuamos con nuestro paseo majestual, las siguientes paradas son el Palacio Real y la catedral de la Almudena. El origen del Palacio se corresponde al reino musulmán de Toledo y en primera instancia su objetivo principal era la de defensa. Después, formó parte de los reyes de Castilla y en 1734 se quemó. Fue Felipe V quien encargó su redificación. En cuanto a la Almudena, sus obras se llevaron a cabo entre los siglos XIX y XX mezclando estilos Neoclásicos, Neogóticos y Neorrománicos.

Como se puede ver a través de esta guía, el centro de Madrid y sus alrededores no se visitan en un solo día, toma su tiempo por lo que mi recomendación es que se combine turismo, cultura y ocio.

¡Espero que disfruten de Madrid tanto como yo!

Aquí empieza el camino…

El rumbo que escojas dependerá de ti. Asegúrate de saber lo que quieres y pregúntate hacia dónde ir, a partir de ahí todo será más fácil.